jueves, 26 de junio de 2014

dificultades en el manejo de una Camara


El tener una cámara digital es algo satisfactorio porque nos sirve de gran ayuda  pero esta de igual forma implica algunas dificultades las cuales de algún  modo nos impiden utilizarla , una de estas dificultades la podemos encontrar al  momento o en el tiempo de encendido prácticamente es inexistente. Tras encender la cámara, es posible realizar la primera toma. Una vez se pone el ojo detrás de la cámara, un nuevo mundo se abre tras ella. Personalmente, 
opino que la lente está situada demasiado cerca del cuerpo, lo que origina ciertas dificultades al tratar de ponerse cómodo tras el visor. Ello requiere un poco de práctica, nada más. El visor en sí, sin embargo, es un gran logro, realmente grande. Con él, Nikon prueba que con un sensor de imagen relativamente pequeño es posible construir un visor de gran tamaño. La cuestión es cómo ha logrado hacerlo. Me consta que otros fabricantes de cámaras D-SLRs están logrando similares resultados en materia de grandes visores. Y es que es en el visor, después de todo, donde la imagen y el contraste quedan definidos a priori, algo fácil de realizar con la Nikon D200. 




El visor también ofrece gran cantidad de información. Naturalmente, muestra los datos de exposición, pero en este caso también muestra la sensibilidad y la medición de luz seleccionadas, así como la cantidad de imágenes que todavía pueden realizarse, lo cual corresponde generalmente a la cantidad de imágenes que todavía caben en la tarjeta; la cantidad que todavía cabe en el búfer se visualiza tras pulsar a mitad de recorrido el botón disparador.
 
El botón disparador posee un punto de presión muy agradable, reaccionando rápidamente al movimiento del dedo. La función de autoenfoque es otra característica llamativamente rápida. Con el multi-selector se escoge uno de los once puntos de enfoque, algo que se realiza de modo fácil y sencillo, y que presentaría más problemas de llevar la cámara alrededor del hombro, pues de manera accidental sería muy fácil seleccionar un punto de enfoque erróneo. Lo mismo podría ocurrir al realizar una toma, pues la nariz del fotógrafo podría tocar sin querer el multi-selector. Por tanto, ¡es importante mantener siempre el visor a la vista! Los once puntos de enfoque están situados de modo algo menos impresionante que en la D2X, algo más al centro. Ello no significa que no sea agradable trabajar con ellos; no es preciso girar la cámara continuamente cuando el sujeto se descentra.

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